La junta de culata del motor de tu Mazda CX-3 ayuda a sellar el bloque del motor y la culata, sellando tanto la cámara de combustión como los conductos de refrigerante. Esta junta está expuesta a gases de combustión extremadamente calientes y a alta presión, ¡además del refrigerante del motor! Los síntomas de una junta de culata dañada incluyen: fuga de refrigerante por debajo del colector de escape, sobrecalentamiento del motor, humo blanco por el escape, burbujas en el radiador o en el depósito de expansión del refrigerante y una pérdida significativa de refrigerante.
Detalles
Notas especiales
0

