La junta de culata de tu Mazda CX-5 sella el bloque del motor y la culata, impidiendo el paso del refrigerante tanto a la cámara de combustión como a los conductos de refrigeración. Esta junta está expuesta a gases de combustión a alta temperatura y presión, ¡además del refrigerante del motor! Los síntomas de una junta de culata dañada incluyen: fuga de refrigerante por debajo del colector de escape, sobrecalentamiento del motor, burbujas en el radiador o en el depósito de expansión del refrigerante y una pérdida significativa de refrigerante.
Detalles
Notas especiales
-1

